miércoles, 26 de agosto de 2015

Hispanos claman contra la hostilidad de Trump hacia el periodista Jorge Ramos

Washington, 26 Ago. (EFE).- Diferentes voces hispanas del país, desde pequeños negocios hasta congresistas, expresaron este miércoles su rechazo a la hostil actitud hacia los inmigrantes del precandidato presidencial republicano Donald Trump, cuyo último capítulo es la expulsión de una rueda de prensa del famoso periodista Jorge Ramos.


La expulsión de Ramos, presentador de la cadena Univisión y considerado por “The New York Times” como “el Walter Cronkite de los hispanos” en referencia a la influencia del legendario periodista, fue el principal tema de conversación en los pasillos del Congreso y en negocios regentados por hispanos.
“Callar a Jorge Ramos es tratar de callar la voz de los hispanos”, dijo Genero Villa, analista financiero de 23 años que trabaja en el estado de Virginia y que ayer comentó con su familia en El Paso (Texas) la última de las muchas salidas de tono del magnate inmobiliario durante la campaña.

“Espero que esto haga reaccionar a la comunidad hispana. Que el activismo de Jorge Ramos les inspire a ser más activos y a votar más”, expresó Villa, estadounidense de origen mexicano, que durante años se sentó frente al televisor para saber qué ocurría en el mundo a través de Ramos.

La grabación en vídeo de la expulsión de Ramos en una rueda en Iowa se ha convertido en viral en las redes sociales, aunque el magnate le permitió regresar a la sala y entabló con el discusión sobre inmigración.

En el vídeo, se repite una y otra vez la imagen del presentador siendo escoltado fuera de la sala y las palabras de Trum: “Por favor, siéntese, no se le dio la palabra. Siéntese. Regrese a Univisión”.

“Estoy orgulloso de Jorge Ramos por defender sus derechos frente a un matón como Donald Trump”, destacó el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez, que respaldó en Twitter la campaña de apoyo al presentador iniciada con la etiqueta en español “#EstamosConJorge”.

“El antídoto para los políticos que atacan a los latinos es la ciudadanía y los votantes. Donald Trump está actuando como un movilizador a conducción de latinos al impulsar que pidan la ciudadanía si califican para ello y votar si ya son ciudadanos”, dijo Gutiérrez, gran defensor de una reforma migratoria.

De hecho, según una encuesta de la empresa demoscópica Gallup publicada esta semana, los hispanos de EEUU tienen una opinión muy negativa de Trump debido a sus polémicas propuestas migratorias, entre ellas la construcción de un muro en la frontera con México y la expulsión de 11 millones de indocumentados.

En concreto, el 14 % de los casi 650 hispanos entrevistados para el sondeo indicaron que ven al magnate inmobiliario de manera favorable, mientras que el 65% tienen una opinión negativa de él, otorgándole una puntuación neta de -51 puntos.

“Si este hombre tuvo valor de echar a un ciudadano estadounidense, periodista, ¿qué va a hacer cuando esté en la presidencia? Pues va a echar a todo el mundo y se va a quedar solo con los viejitos igual que él”, consideró Francisca Celaya, de origen salvadoreño, que llegó a EEUU hace casi tres décadas.

En su concurrida peluquería en Columbia Heights, barrio latino de Washington, Celaya cargó contra Trump, pero defendió que “no todos los republicanos son iguales”, pues ella recibió asilo político para vivir en EEUU del presidente George H.W. Bush (1989-1993), padre del precandidato Jeb Bush, más popular entre los hispanos.

A pesar del abrumador respaldo que el presentador está recibiendo, el analista político y profesor de la Universidad de George Washington Michael Cornfield cree que “los periodistas y celebridades que intercambian palabras con Trump solo lo validan ante sus partidarios”, según dijo.

En vez de apostar por la confrontación racional y directa, Cornfield, experto en retórica presidencial, consideró necesario que los otros republicanos encuentren temas diferentes a los que Trump ha puesto sobre la mesa, para privarle de atención y reconquistar el terreno que el magnate les está arrebatando.

“Hay todavía dos fuerzas que tienen que hablar y que son mucho más importantes que Trump. Una de ellas son los votantes, silenciados hasta 2016. Todos los votantes, no solo los votantes hispanos. Y la otra fuerza son los líderes religiosos, especialmente el primer papa latinoamericano de la Historia”, apuntó.

Precisamente, la primera visita del papa a EEUU, entre el 22 y el 27 de septiembre, está generando una gran expectación en la comunidad inmigrante, que espera que el pontífice se ponga de su lado con un mensaje de reconciliación, en un momento en el que el debate migratorio y las tensiones raciales están a flor de piel.
EFE

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