viernes, 9 de septiembre de 2011

VIOLENCIA PSICOLÓGICA DERIVA EN ABORTOS Y EMBARAZOS NO DESEADOS, SEGÚN INVESTIGACIÓN

La Paz, 9 Sep. (LÍDER / GAIA).-  De acuerdo a la última investigación del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), una de cada 2 mujeres afirma haber enfrentado al menos un embarazo no deseado en su vida. Más de una de cada 10 revela haberse realizado un aborto inducido. El estudio fue realizado en las ciudades de Cochabamba, El Alto, La Paz, Santa Cruz y Sucre. Zoraida Paez, psicóloga de la institución, reveló que los casos de abortos y embarazos no deseados pueden causados por violencia psicológica.

Los efectos psicológicos en la sexualidad de las mujeres tienen relación con embarazos no deseados, abortos provocados, problemas de prohibiciones a realizar controles de natalidad, planificación familiar, contagio de ITS y violencia psicológica encubierta.

El desafío de la sociedad es entender por qué se da esta situación que afecta tan severamente la salud, bienestar y la vida de las mujeres bolivianas. Este estudio revela cómo la esencia patriarcal de la sociedad impone múltiples barreras al desarrollo de la sexualidad de las mujeres, atrapadas en el “deber ser” de preceptos religiosos y morales conservadores y por el machismo que los sojuzga. La falta de autonomía sexual y de autonomía reproductiva cobra centralidad en esta discusión.  

De acuerdo a Paez, las mujeres abusadas y acosadas por su pareja o esposo presentan ciertas características. Lo lamentable, según el estudio del CIDEM, es que el 81 por ciento de las mujeres no usa métodos anticonceptivos modernos, lo que sería otra de las causantes.

En muchos casos, ni siquiera son ellas las que toman la decisión de abortar o del embarazo. Su entorno y sus condiciones de vida se encargan de hacerlo. Si “deciden” continuar con el embarazo, se exponen a posibles dificultades y frustraciones. Si “deciden” interrumpir el embarazo, dependiendo de los recursos materiales y espirituales que tengan para encarar adecuadamente su “decisión”, se exponen a vivir procesos que pueden afectar su salud, su bienestar o proyecto de vida.

De acuerdo a datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tomados en un contexto global per cápita, América Latina y el Caribe muestran las incidencias más altas de aborto inseguro del mundo, 32 por 100 nacidos vivos.

“Estos efectos no son solo a nivel personal en la mujer, sino en su salud sexual, mental, en su salud física, en su conducta y relacionamiento social. Esa mujer no podrá ir a trabajar ni desarrollar sus capacidades no va a poder emprender un negocio, no podrá ir a trabajar”, declaró Paez.

Es muy difícil que las mujeres rompan con el silencio de la violencia, no son muchas las mujeres que denuncian sus casos y, las pocas que lo hacen revelan datos importantes respecto al tipo de violencia que sufren, que puede ser verbal, psicológica, sexual y física, señaló.

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